Por qué conviene instalar un UPS en tu sistema de cámaras, cómo calcular la potencia que necesitás, qué autonomía esperar y cómo cuidar la batería.
Texto completo del episodio
Hola, ¿qué tal? Esto es AMC al día, el podcast de AMC Ingeniería de Sistemas.
Hoy te quiero hablar de algo que casi nadie piensa hasta que lo necesita: qué pasa con tus cámaras de seguridad cuando se corta la luz.
La respuesta corta: se apagan. Las cámaras, el grabador y el router, todo junto, en el mismo instante. Y ese suele ser justo el momento de mayor exposición. Dejás de grabar, no tenés registro de lo que pasa en la puerta o en el portón, y tampoco podés mirar desde el celular. Para alguien con malas intenciones, un corte es una ventana libre.
La solución es un UPS, un equipo con batería que mantiene todo encendido hasta que vuelve la red. Y la buena noticia es que no es complicado ni caro. Alcanza con entender tres números: cuánto consume tu equipo, qué capacidad tiene el UPS y cuánta autonomía querés cubrir.
Primero, qué conectar. No alcanza con respaldar solo las cámaras. Tenés que cubrir toda la cadena: las cámaras, el grabador, el router o el switch, y si tu sistema es P o E, el equipo que alimenta las cámaras por el cable de red. Si el router queda sin energía, vas a seguir grabando, pero no vas a poder ver nada a distancia.
Segundo, el consumo. Sumá los watts de todo lo que querés mantener prendido. Un sistema de casa con cuatro cámaras y grabador ronda entre ochenta y cien watts. Una cámara I P usa entre cinco y quince watts, y un grabador chico, entre veinte y veinticinco.
Ahora, ojo con una cosa. Los UPS se venden en V A, pero lo que te importa son los watts reales, que son más o menos el sesenta por ciento de ese número. Un UPS de seiscientos V A entrega unos trescientos sesenta watts, y uno de mil V A, unos seiscientos. Para un sistema de cien watts, cualquiera de los dos te sobra. Y ese margen sirve: lo ideal es que tu carga no pase del setenta u ochenta por ciento de la capacidad del equipo.
Sobre el tipo de UPS, el más equilibrado para videovigilancia es el line-interactive. Además de darte respaldo, regula la tensión y filtra los picos de voltaje que, con el tiempo, dañan las fuentes de las cámaras y del grabador.
¿Y cuánto aguanta? Con una carga de unos cien watts, un UPS chico da entre veinte y treinta minutos, y uno con más batería puede pasar la hora. Veinte o treinta minutos alcanzan para la mayoría de los cortes breves. Para temporales, pensá en una o dos horas. Y si querés varias horas, ya necesitás sumar un generador o cámaras con alimentación independiente.
Algunos consejos de instalación. Ponelo en un lugar ventilado, seco y lejos del calor, porque la batería sufre con la temperatura y la humedad. Conectale solo el sistema de vigilancia, nada de electrodomésticos de mucho consumo. No desconectes nunca la puesta a tierra. Y acordate de que la batería es un consumible: revisala cada uno o dos años, porque si falla, falla justo en el corte.
Entonces, quedate con esto: un UPS bien dimensionado, que cubra cámaras, grabador y router, es lo que separa tener la imagen del momento exacto de tener un hueco en la grabación. El primer paso es simple: fijate cuánto consume tu equipo hoy y qué autonomía tenés.
Esto fue AMC al día. Si te quedó alguna duda, escribinos por WhatsApp al noventa y ocho, seiscientos cuarenta y uno, mil, o entrá a amc punto com punto uy. Te habló Aníbal, de AMC Ingeniería de Sistemas. ¡Hasta la próxima!