Se acabó la llave perdida, la copia que anda dando vueltas y el cerrajero de urgencia un domingo. Instalamos cerraduras inteligentes en viviendas, oficinas, comercios y alquileres de todo el país.
Una llave no sabe quién la usa. Si la prestás, la perdés o alguien le saca una copia, la puerta queda abierta para esa persona hasta que cambies la cerradura entera. Y no deja ningún registro: nunca sabés quién entró ni a qué hora.
Una cerradura inteligente invierte eso. El acceso deja de ser un objeto que se presta y pasa a ser un permiso que vos das y sacás cuando querés, desde el celular, en cualquier momento.
Cada integrante de la casa o del equipo usa la que le resulta más cómoda. Conviven todas al mismo tiempo.
Te acercás y la puerta se abre en menos de segundo y medio. Usa dos lentes para leer la profundidad del rostro, así que no se engaña con una foto ni con un video. Reconoce entre 1,20 y 2 metros de altura, con maquillaje o de costado, y de noche.
Hasta 50 rostrosEl clásico que nunca falla, incluso con las manos ocupadas. Cada huella se registra con nombre, así sabés después quién abrió.
Hasta 50 huellasPara quien prefiere no registrar datos biométricos. Se pueden tipear dígitos al azar antes y después del código real para que nadie lo deduzca mirándote.
Hasta 50 códigosLlave bluetooth en la app. Abrís desde el teléfono al llegar, sin sacar nada del bolso.
BluetoothGenerás un código con fecha y hora de vencimiento, o de un solo uso, y lo mandás por WhatsApp. Se vence solo. Ideal para alquileres, visitas o un service.
Con vencimientoEstés donde estés, abrís desde la app. Sirve para recibir una entrega o dejar entrar a alguien sin volver a la casa.
Por internetSigue estando, guardada para una emergencia. Es la red de seguridad de siempre, por si todo lo demás falla.
Respaldo
El visor trae una cámara con timbre. Cuando alguien toca, te llega una videollamada al celular: ves quién es, hablás con esa persona y decidís si abrís, estés en tu casa o en la otra punta del país.
Del lado de adentro hay una pantalla de 4 pulgadas donde ves la puerta sin tener que asomarte. Si alguien se queda parado frente a la entrada, la cámara lo registra igual, aunque no toque el timbre.
Los chicos vuelven del liceo y entran con su huella, sin llave que perder ni esconder abajo del felpudo. Vos ves en el celular a qué hora llegaron. Si viene alguien a arreglar algo, le mandás un código que vence a las 18:00.
Sabés quién abrió el local el lunes a las 6:40 sin depender de que alguien lo cuente. Cuando una persona deja de trabajar con vos, le borrás el acceso desde el celular. No hay que recuperar llaves ni cambiar la cerradura.
Le mandás al huésped un código que se activa el día de la entrada y se vence el día de la salida. No coordinás horarios, no perdés llaves, no cambiás cerradura entre huéspedes. Para quien alquila por plataformas, es el problema principal resuelto.
Puertas internas donde sólo pueden entrar algunas personas: caja, depósito, sala de servidores. Cada apertura queda registrada. Y se integra con el sistema de cámaras que ya tengas instalado.
La manija se inclina desde cualquier lado para abrir, sin riesgo de pillarse los dedos.
Es la primera pregunta que hace casi todo el mundo, y es una pregunta sensata. La cerradura tiene un chip de seguridad propio: cuando registrás un rostro o una huella, ese dato se procesa y se guarda dentro del equipo, en la puerta. No viaja a un servidor ni queda en una nube.
Cuando te parás frente a la cerradura, la comparación se hace ahí mismo, sin conexión. Por eso el reconocimiento facial y la huella siguen funcionando aunque se corte internet. La app se usa para otra cosa: administrar quién tiene acceso, generar códigos temporales y atender el timbre.
No alcanza con que sea cómoda. Una cerradura tiene que aguantar el intento de alguien que quiere entrar.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Métodos de apertura | Reconocimiento facial 3D · huella dactilar · código numérico · llave bluetooth desde la app · códigos temporales · apertura remota · llave mecánica de emergencia |
| Capacidad de usuarios | 50 usuarios · 50 rostros · 50 huellas · 50 códigos |
| Velocidad de reconocimiento | Menos de 1,5 segundos |
| Altura de detección facial | De 1,20 a 2 metros |
| Sensor facial | Doble lente con lectura de profundidad 3D · chip de IA dedicado y CPU de doble núcleo |
| Datos biométricos | No guarda la imagen del rostro: sólo un modelo procesado, almacenado dentro del equipo |
| Sensor de presencia | Radar de presencia humana (activable o desactivable desde la app) |
| Visión nocturna | Infrarroja, hasta 2 metros |
| Almacenamiento | Memoria eMMC interna para los videos de movimiento |
| Pantalla interior | IPS de 4 pulgadas (no táctil) |
| Funciones de software | Código anti-espionaje · aviso de batería baja · modo privacidad · gestión de usuarios · notificaciones en tiempo real · bloqueo por intentos fallidos · alarma antisabotaje · control remoto · videollamada · cambiador de voz · detección de merodeo |
| Batería | Litio recargable de 5000 mAh · autonomía aproximada de 4 meses · carga de emergencia por USB-C con power bank |
| Conectividad | Wi-Fi 2,4 GHz y Bluetooth · actualizaciones automáticas |
| Cilindro | Nivel C — el grado más alto de resistencia al forzado |
| Cierre automático | Traba sola al cerrar la puerta, por temporizador o con sensor de puerta |
| Material y color | Aleación de aluminio, gris metalizado |
| Medidas del panel | Frontal 400 × 72 × 22,5 mm · trasero 400 × 72 × 30,5 mm |
| Espesor de puerta admitido | De 30 a 110 mm |
| Temperatura de trabajo | De −10 °C a 55 °C · humedad 10 % a 95 % |
| Protección ambiental | IP52 — polvo y salpicaduras. Para puertas expuestas a lluvia directa se evalúa en la visita |
| Certificaciones | CE (EMC / LVD / RED / RoHS) · REACH SVHC · WEEE |
Los 4 meses de autonomía corresponden a un uso de referencia de unas 10 aperturas por reconocimiento facial y 2,5 minutos de video por día. El uso real varía según cuánto se abra la puerta y el clima.
No. La cerradura no guarda la foto de tu cara: guarda un modelo matemático procesado, y lo hace dentro del propio equipo, en un chip de seguridad. No hay imagen de tu rostro almacenada en ningún lado ni viajando a un servidor. La comparación se hace en la puerta, sin conexión. La app sirve para administrar accesos y atender el timbre, pero los datos biométricos no salen de la cerradura.
La batería recargable dura alrededor de cuatro meses y la cerradura avisa mucho antes de agotarse. Si aun así se descarga, tiene un puerto USB-C en la parte exterior: con cualquier power bank o cargador de celular se alimenta en el momento y abrís normalmente. Además conserva la llave mecánica tradicional como último recurso.
El reconocimiento facial, la huella, el código y la llave funcionan sin conexión: están guardados en la propia cerradura. El wifi sólo hace falta para las funciones remotas — abrir a distancia, ver quién tocó el timbre, generar códigos temporales desde el celular.
Sí. El visor tiene timbre con cámara: cuando alguien toca, te llega una videollamada al celular, ves quién es, hablás con esa persona y podés abrir a distancia. Sirve para recibir una entrega o dejar entrar a alguien de mantenimiento sin ir hasta la casa.
Cada persona puede tener su propio método: rostro, huella o código. Para accesos temporales se genera un código con fecha y hora de vencimiento, o de un solo uso. Cuando ya no lo necesitás, se borra desde el celular. No hay que cambiar la cerradura ni recuperar llaves.
Usa cilindro de nivel C, el grado más alto de resistencia al forzado. El reconocimiento facial es tridimensional, así que no se engaña con una foto. Al tipear el código se pueden agregar dígitos al azar antes y después para que nadie lo deduzca mirando. Tras cinco intentos fallidos se bloquea, y si alguien intenta desmontarla suena una alarma.
Tiene protección IP52: aguanta polvo y salpicaduras, pero no lluvia directa sostenida. En una puerta expuesta al frente sin alero conviene evaluarlo en la visita. En puertas bajo techo, zaguán, palier o interior no hay problema.
Sí. El sensor detecta rostros entre 1,20 y 2 metros de altura, así que reconoce a un niño de escuela y a un adulto alto sin que nadie tenga que agacharse ni pararse en puntas de pie. El reconocimiento tarda menos de segundo y medio, y funciona aunque la persona esté maquillada o se acerque de costado.
Sí. Queda registro de cada apertura con el método usado y el horario. Es una de las razones por las que se usa en oficinas y locales: sabés quién abrió el lunes a las 6:40, sin depender de que alguien lo cuente.
Se monta sobre la cerradura existente en la mayoría de las puertas. El dato que manda es el espesor de la hoja: admite de 30 a 110 mm, que cubre casi todas las puertas de vivienda y oficina en Uruguay. En la visita medimos eso, la posición de la manija y el tipo de marco. Si hay que adaptar algo, te lo decimos antes, no después.
Vamos, medimos la puerta y te decimos si entra sin modificaciones. La visita y el presupuesto escrito no tienen costo. Montevideo y alrededores; el resto del país lo coordinamos.